EL PAPEL DE LOS SINDICATOS EN LA PROFESIONALIZACIÓN DEL SERVICIO PÚBLICO EN MÉXICO

 

Autor: José de J. Gutiérrez Archundia

*Lic. en Derecho y Mtro. en Derecho Administrativo y Fiscal 

© 2026 José de Jesús Gutiérrez Archundia. Reservados todos los derechos.

El papel de los sindicatos en la profesionalización del servicio público en México

Contexto

Los sindicatos, además de una forma de organización de los trabajadores para la defensa de sus intereses ante el patrón en los temas centrales de toda relación de trabajo, constituyen un factor importante para la realización de los fines y los objetivos de las empresas o las instituciones públicas, según se hable de la iniciativa privada o del gobierno, respectivamente.

Sin embargo, en la práctica, en dos de los rubros de más relevancia y de interés, tanto para los trabajadores, como para las empresas o instituciones, como son los referentes a la capacitación y la productividad, a decir verdad, en México, la participación de los sindicatos ha sido en general, escasa y tangencial.

Al respecto, de acuerdo con información proporcionada por Fernando Casanova y Gonzalo Graña[1], fue hasta la década de 1940 cuando, al menos formal o normativamente, empezaron a abrirse espacios a la participación sindical en las instituciones nacionales de formación profesional. En tal contexto, fueron creadas: en 1940, la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional (CNAOP), en la cual, se concedió un lugar a la representación sindical de trabajadores. 

Otros países en los que, ya a partir de la década de los 50, fueron creados organismos con participación sindical son, Colombia (1957); Venezuela (1959); Perú (1961); Costa Rica (1963); Chile (1966); Ecuador (1966); Paraguay (1971); Honduras (1972), entre otros países, en los que México no aparece. Sin embargo, la participación de los sindicatos en los organismos referidos, no se tradujo en resultados concretos, por lo que todo quedó en meras intenciones.

Un rasgo positivo, aunque insuficiente, sobre la situación en México en el rubro de la capacitación y formación de los trabajadores, es la referencia que se hace en el texto en cita, al papel que cumple el Consejo de Normalización y Certificación de Competencia Laboral (CONOCER), creado hasta 1995, como entidad de integración tripartita por representantes del gobierno, de los patrones y de los trabajadores, a cargo de la planificación, operación, fomento y actualización de la normalización y certificación de competencias laborales, considerando todas sus fases, mismas que, posteriormente, fueron plasmadas en normas.

Otro referente en México, de la participación, al menos formal, de los sindicatos en la capacitación de los trabajadores lo encontramos en las Comisiones Mixtas de Capacitación Adiestramiento y Productividad, así como el Comité Nacional de Concertación y Productividad, también conformados de manera tripartita que se prevén en la Ley Federal del Trabajo.

 Problemática actual en México 

No obstante la existencia en México del CONOCER, las Comisiones Mixtas de Capacitación Adiestramiento y Productividad, así como del Comité Nacional de Concertación y Productividad, ya mencionados, en los que se prevé la participación de las organizaciones sindicales en los temas de sus respectivas competencias, en los hechos, el papel de los sindicatos en la capacitación de los trabajadores de base o sindicalizados y su contribución a la productividad, particularmente, en las entidades y dependencias de gobierno, tanto en su nivel federal como estatal y municipal, en este momento es limitado y, en una gran cantidad de casos, particularmente en aquellas cuya relación laboral se rige en los términos del Apartado B del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es prácticamente inexistente.

En este contexto, la capacitación de los trabajadores sindicalizados del sector gobierno en nuestro país, se ha caracterizado históricamente por tratarse de una serie de acciones sin enfoque sistémico e integral desvinculado de las metas y objetivos institucionales, sino más bien con la finalidad de responder a necesidades inmediatas y aisladas del contexto organizacional de la institución respectiva, así, usualmente la capacitación se limita, en el mejor de los casos, a propiciar que cada ocupante de un puesto adquiera o perfeccione sus aptitudes técnicas indispensables para el desarrollo de las tareas que tenga encomendadas, es decir, para que haga bien su trabajo lo cual impacta negativamente en los índices de productividad de los trabajadores.

 Propuesta

La propuesta que aquí se presenta se apoya, además de la problemática descrita, en lo que se dispone en los artículos 132, 153-I, 153-A, 153-E y 154 de la Ley Federal del Trabajo, en lo que establece el apartado de Subprogramas de Implementación, Eje 2, relativo a “Combatir la arbitrariedad y el abuso” del poder” de la Política Nacional Anticorrupción, en cuanto que:

La profesionalización del servicio público es indispensable en una política de control de la corrupción, debido a que en la medida que las personas servidoras públicas actúen bajo estándares de profesionalidad e integridad, la probabilidad de que se conviertan en sujetos activos de hechos de corrupción disminuye, en tanto, conforme el mérito se convierte en un valor apreciado al interior de las instituciones, aumenta la probabilidad de que las decisiones tomadas respondan a criterios de imparcialidad y universalidad.

Asimismo, esa política señala la carencia de un servicio profesional de carrera a nivel nacional basado en el mérito y la capacidad técnica y agrega que de los casi 5 millones de personas servidoras públicas en los tres órdenes de gobierno, en el año 2016 alrededor de 3.2 millones eran de base o sindicalizados cuyo régimen de contratación se basa en la negociación sindical y escapa a cualquier modelo de profesionalización basado en el mérito.

En este orden de ideas, la propuesta consiste en buscar el involucramiento efectivo de los sindicatos en el proceso de capacitación de los trabajadores de base, de manera coordinada y cooperativa con los titulares de las dependencias y entidades (patrones), y la participación activa de los trabajadores en dicho proceso y que, además, se establezca un esquema de evaluación de su desempeño, como elementos mínimos de profesionalización.

En la implementación de la propuesta se considera importante que:

·  Se busque trascender de la simple capacitación a la formación de los trabajadores con base en competencias;

·       Los sindicatos asuman expresamente su compromiso con la capacitación de los trabajadores;

       Los sindicatos diseñen el plan de capacitación en conjunto con los trabajadores a partir de las            necesidades de estos y lo propongan a los patrones como parte de la negociación de las condiciones generales o el contrato colectivo de trabajo, con vistas a su incorporación a estos instrumentos;

·       La definición y diseño de los planes de capacitación y formación tenga como foco la armonización entre los intereses y necesidades de los trabajadores y el cumplimiento de las metas y objetivos institucionales;

·       Se establezca un esquema de evaluación del desempeño como una forma de identificar el impacto de la  capacitación impartida y la necesidad de nuevas acciones, y

·  De acuerdo con la disponibilidad presupuestal se establezcan estímulos y reconocimientos a los trabajadores con desempeño destacado.

Algunas ventajas de esta propuesta serían:

·     Habría beneficios tangibles para los trabajadores al elevar sus estándares laborales y de desarrollo a la vez que serían más eficientes en la realización del trabajo o servicio que tengan a cargo.

·     Las instituciones públicas también verían incrementados sus niveles de eficiencia en el logro de las    metas y objetivos que por ley les correspondan.

·       La población del país se vería beneficiada con mejores servicios.

·       Mejoraría el clima laboral en las instituciones públicas.

·       Se desarrollaría un mayor sentido de pertenencia y compromiso de los trabajadores a sus instituciones.

·     Se propiciaría que los trabajadores de base sean una fuente real de reclutamiento para la ocupación de puestos del Servicio Profesional de Carrera, al menos en su primer nivel y con ello se haría más viable la posibilidad de incorporación de los trabajadores en comento a dicho Servicio, como se prevé en la Ley de la materia en el ámbito federal.

·     Se abriría la posibilidad de una mejora a las percepciones económicas de los trabajadores por vía de la evaluación del desempeño.

 Bibliografía

Casanova, Fernando y Graña, Gonzalo, La participación sindical en la formación profesional en América Latina y el Caribe, Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (cinterfor/OIT,), Sao Paulo, Brasil, 2000, p. 26, visible en:   www.oitcinterfor.org/node/5825.

Ley Federal del Trabajo

Ley del Servicio Profesional de Carrera en la Administración Pública Federal

 

 

 

 



[1] Cfr. La participación sindical en la formación profesional en América Latina y el Caribe, (cinterfor/OIT,), Sao Paulo, Brasil, 2000, p. 26, visible en:   www.oitcinterfor.org/node/5825 (consultada el 9/08/2024).

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